
Dicen los punteros que si no tienen respuestas -y casi siempre “respuestas” quiere decir nombramientos o dinero contante y sonante- le van a hacer un corte. “Sabemos que muchos cobran hasta cuatro contratos de 18. 000 pesos y no mueven un dedo. Uno de ellos es El Polaquito Soto y los de la Juana Azurduy, por ejemplo”, dice uno de los “damnificados”.
Y hay un verdadero frente de rechazo a “las abogadas” de Julián, que ni siquiera viven en
Lanús y que en la jornada del 9 de agosto, cuando hicieron el comando electoral en el Colegio de Abogados de Lanús, ellas ni siquiera los dejaban entrar a los “negros”, en referencia a los fiscales que debían entregar los datos del escrutinio en una mesita en la puerta mientras adentro brindaban con champán”.
Dicen -fuentes calificadas- que es insoportable la diferencia que establece Alvarez entre su círculo áulico y los punteros.